sábado, 17 de mayo de 2008

EVALUACIÓN COMO PROCESO Y NO COMO SUCESO

¿Cual es según tu opinión la forma mas justa de evaluar el desempeño de un estudiante?


No podemos negar que muchas veces la evaluación es vista por los estudiantes como una sanción a lo que se sabe o no se sabe en un tiempo determinado, ya que de una u otra forma siempre llegamos a cuantificar los conocimientos denominándole un valor numérico, que representa el grado de dominio que tiene el alumno sobre un determinado tema.

Debemos considerar que la evaluación es un medio para facilitar el aprendizaje y no un fin del aprendizaje, vale decir es un instrumento que nos posibilita la toma de decisiones para mejorar la enseñanza, y de alguna manera, nos ayuda a detectar posibles alteraciones en el proceso enseñanza-aprendizaje; entonces ¿Para qué evaluar?
Para dar respuesta a esta pregunta, tomare las palabras de Stenhouse (1984), quien nos dice que evaluar es comprender, entonces el objetivo de una evaluación es comprender, para cambiar y mejorar, tanto las estrategias de enseñanza como de aprendizaje, la evaluación no es un instrumento para seleccionar la calidad de productos, en este caso a los alumnos, pues los alumnos valen mas por lo que son, que por lo que saben o dominan, los alumnos somos personas integras, las cuales no necesariamente debemos saber la respuesta correcta de una pregunta en una circunstancia determinada.

A través del dialogo y consenso educativo, podemos optimizar la incorporación de contenidos, habilidades y capacidades; Tomando las palabras de kemmis y Joint Committe “una evaluación de la propia evaluación” no evaluamos para llenar el libro de clases de calificaciones, sino para comentar los resultados y retroalimentarnos, para luego corregir errores, confusiones, autoevaluar nuestro desempeño y coevaluar el trabajo en equipo.

Además la evaluación es proceder que nos permite medir el desempeño docente, por lo tanto a través de la evaluación podremos mejorar profesionalmente.
La evaluación debe ser continua, sistemática para ver el desarrollo y evolución de los alumnos, observando sus logros y dificultades, esto no quiere decir que sometamos a los alumnos a una evaluación diariamente, sino que basta con que los docentes observemos la superación e impedimentos que se pueden llegar a presentar durante el aprendizaje (que se presenta día a día) en los alumnos y de acuerdo a ello podamos modificar nuestras estrategias de enseñanza.

A la hora de evaluar debemos respetar lo expuesto en los párrafos anteriores, pero además debemos considerar que las personas nos desempeñamos mejor cuando conocemos los criterios de evaluación, pero para ello estos principios deben respetar las características individuales de las personas, de esta forma aseguramos el aprendizaje. Por ética un docente debe respetar las diferencias y no pretender que todos sean iguales, pues si tuviésemos todos los mismos conocimientos, habilidades y capacidades cognitiva, la evaluación en las escuelas e instituciones estarían demás.

Según mi punto de vista la evaluación debe ser centrada en los logros individuales, comparando el progreso de los alumnos con respecto a si mismo, y no en comparación a los demás, de esta manera podremos reflejar el crecimiento y la autosuperación. Pues la evaluación es un proceso y no un suceso, a través del cual podremos comprender la evolución de un alumno y no juzgar sus conocimientos, capacidades o habilidades que de un momento a otro logra superar, ordenar, comprender e incorporar, en algunos casos posiblemente el docente caerá en la tentación de generalizar, pero si generalizamos y estandarizamos las evaluaciones perjudicaremos a nuestros alumnos, por ejemplo si pretendemos que un niño de 14 años, que presente una lesión en su hombro pueda realizar un mortal, como un chico de su misma edad que además es gimnasta desde pequeño y nunca a presentado una lesión como la del caso anterior, seria totalmente incoherente con nuestra formación pedagógica.

1 comentario:

Profesora dijo...

Bernardita, con respecto a tu comentario, paso a detallar tu evaluación

Claridad de expresión: Tu redacción es clara y buena, además no tienes faltas de ortografía.

Comprueba lo que piensa argumentando sólidamente: Buen trabajo. Basas tus ideas en fuentes bibliograficas. Cumples con este punto.

Logra persuadir al lector: logras persuadir, manejas bien la argumentación.

Calidad de reflexión: buena calidad en tu trabajo, terminas tus ideas y no dejas tus opiniones inconclusas.

Compromiso con la audiencia: se observa trabajo y dedicación, cumples con este punto.

Tu calificación es 92

Atte.
La profesora